Mapa
El mundo donde transcurre Saihôshi está dividido por tres zonas llamadas: Tierra de Hielo, Tierra Viva y Tierra Muerta.
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Tierra de Hielo es la isla situada más al norte del territorio conocido. Tal y cómo indica su nombre, es un lugar azotado por un frío extremo. Por ese motivo, tan sólo está habitado en su parte sur mediante pequeñas aldeas, siendo Arzajut la que más contacto tiene con el continente.
Después tenemos Tierra Viva, formada por el continente central, Isla del Sol y las Islas Yermas. Se divide en seis reinos:
Glada: se le considera el Reino del norte. Su gente está acostumbrada a sobrevivir a los más crueles inviernos. Muchos de los que llegaron a ser Guardián del Norte nacieron en estas tierras.
Sarash: Pequeño reino situado al noreste. Es más afortunado que su hermano mayor Glada. Su clima es más templado y goza de ricas tierras que le dotan de toda clase de recursos naturales.
Sin embargo, de lo que no puede presumir este reino es de buenos soberanos. Su mala administración le llevó a tener problemas con Tyrsan y de ahí que Anel se viera en la obligación de casarse con la princesa heredera de su vecino. La historia ya sabemos cómo acabó ^^U.
Tyrsan: Situado en el territorio este, Tyrsan es un reino parecido a Sarash en cuanto a tamaño y cantidad de habitantes. Su principal actividad es la pesca.
Perse: El reino más importante del este y el que mejor relación tiene con la Orden debido a su proximidad.
Ferthil: Situado en las tierras más ricas de todo el continente, la mayoría de sus habitantes son de clase media-alta. Controla las redes de comercio entre el norte, el sur y la isla del Sol, donde tiene varias colonias.
Vanain: Ocupando casi todo el territorio sur, es el reino más grande de los seis. Sin embargo, debido a un pasado repleto de guerras y a la aridez de la gran mayoría de sus tierras, es también el más pobre.
Islas Yermas: Pese a no ser un reino merecen una mención aparte. Son tierras estériles y peligrosas a las que suelen emigrar los que han caído en desgracia. Sólo unos pocos pueblos situados en la costa subsisten gracias a la pesca y la minería. Pero se mantienen en la costa norte para evitar conflictos con las tribus salvajes.
Y por último está Tierra Muerta. Cuentan las leyendas que hace más de mil años cayó algo sobre aquel lugar que erradicó toda vida existente, dejando kilómetros y kilómetros de piedra y arena, y una maldición para todo aquel que pusiera un pie en aquella tierra.
Es por eso que apenas se sabe nada de Tierra Muerta. Ningún barco se atreve a acercarse a sus costas y los pocos que han intentado no han vuelto.
Las Sedes:
Sede del Norte: Situada entre las altas Montañas del norte, los Guardianes de este territorio se forjan bajo el frío de un invierno que dura casi todo el año.
Sede del Oeste: Los mejores tiradores de la Orden se forman en el Cañón del águila, un lugar de afiladas paredes de roca, donde perder el equilibrio te cuesta la vida.
Sede del Este: En medio de los Pantanos de Elbor, los aspirantes del Este crecen burlando el fango traicionero, plagado de arenas movedizas y de reptiles devoradores de hombres.
Sede del Sur: En el Desierto de Inrah, sobre la arena más inhóspita entrenan los aguerridos Guardianes del Sur. Desde pequeños deben sobrevivir solos a los peligros de aquellas tierras: tribus salvajes, insectos venenosos y fieros depredadores. Sin olvidar a los más mortales enemigos: el calor y la sed.
Sede Central: Desde sus negros muros rodeados por dos enormes murallas naturales, la Fortaleza controla la Orden y protege sus más ancestrales secretos.
Otros lugares de interés:
Lued: Pequeño pueblo cercano a la cabaña de Sastre y Kaleth, donde éstos solían acudir a comerciar.
Rhodesa: Pueblo muy transitado por estar situado en una ruta comercial. Sirve de guía a los Guardianes antes de adentrarse en el bosque de Oron para llegar a la Fortaleza.
Isla del Sol: Isla de gran belleza, cubierta en su mayor parte de selvas vírgenes.
Belsta: Capital de Isla de Sol y la ciudad más hermosa de todo el continente donde, en lugar de reyes, son los comerciantes más adinerados los que controlan sus calles. Su fama de lugar paradisíaco la ha convertido en un sueño para todo tipo de gentes que aspiran con emigrar allí.














